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Mostrando entradas de enero, 2021

La mente condicionada

Se dice que una mente está *condicionada* cuando ésta se cree una ente separado del cuerpo y del Espíritu; se cree dueña de ambos. Es una mente con pensamientos, emociones y patrones de conducta contrarios a la paz. Una emoción es la reacción del cuerpo a un pensamiento de la mente. A veces la única manera de observar la mente es observando las emociones. Mientras más condicionada sea la mente más impulsivas serán las reacciones, las aficciones, los odios, juicios, rencores, interpretaciones. Y es que, mientras menos se detenga a observar y analizar su comportamiento, más fuerte será la carga emocional por la fuerza que el *condicionamiento* ejerce en usted. En una mente así el cerebro no deja de pensar y esos pensamientos serán influidos ya sea por genética, por experiencias pasadas, por proyecciones futuras o por las condiciones de vida actuales. Un ejemplo que confirma que no son los hechos los que provocan las emociones sino el condicionamiento de la mente sería: *Alguien* está vie...

La perfección no existe...

 La perfección no existe... Siempre existirá alguien que se queje de alguien. No hay padres ni hijos perfectos, por lo que tampoco existe la familia perfecta.  Por la misma imperfección nos decepcionamos unos a otros. Para sanar esto se requiere el ejercicio del perdón. El perdón es fundamental para la salud emocional y la supervivencia espiritual. Sin perdón la familia se convierte en una espacio para el conflicto, un reducto de penas y de enfermedades. El perdón es la asepsia del alma, la limpieza de la mente y la libertad del corazón. Quien no sabe perdonar no tiene paz en el alma y no tener paz en el alma es un veneno que intoxica y mata. Guardar rencor en el corazón es un gesto auto-destructivo. Lo que se consigue con eso es la enfermedad física, mental y espiritual. La familia debe ser un lugar de vida. El espacio donde se sane y no donde se enferme. El escenario del perdón y no de la culpa.  El perdón trae alegrías donde la pena deja tristezas y las tristezas sólo ...