La mente condicionada

Se dice que una mente está *condicionada* cuando ésta se cree una ente separado del cuerpo y del Espíritu; se cree dueña de ambos.


Es una mente con pensamientos, emociones y patrones de conducta contrarios a la paz.


Una emoción es la reacción del cuerpo a un pensamiento de la mente. A veces la única manera de observar la mente es observando las emociones.


Mientras más condicionada sea la mente más impulsivas serán las reacciones, las aficciones, los odios, juicios, rencores, interpretaciones. Y es que, mientras menos se detenga a observar y analizar su comportamiento, más fuerte será la carga emocional por la fuerza que el *condicionamiento* ejerce en usted.


En una mente así el cerebro no deja de pensar y esos pensamientos serán influidos ya sea por genética, por experiencias pasadas, por proyecciones futuras o por las condiciones de vida actuales.


Un ejemplo que confirma que no son los hechos los que provocan las emociones sino el condicionamiento de la mente sería:


*Alguien* está viendo una novela y en determinado capítulo sucede algo crucial que la hace llorar. Ese mismo capítulo, visto por *otra persona*, que desconoce la historia previa de la novela desde sus inicios, no tendrá el mismo efecto.


La liberación de una mente condicionada depende que usted comprenda que, ciertamente, usted posee una entidad que piensa; pero, usted no es esa entidad. Usted no es la mente.


Comprender esto le permitirá observar esa entidad de manera objetiva y cuando comience a observarla se activará en usted su nivel más alto de conciencia.


Se dará cuenta que hay un reino, más allá de sus pensamientos, en el que se encuentra una vasta inteligencia; se dará cuenta que la belleza, el amor, la creatividad, alegría, paz, felicidad, etc., surgen de aquel lugar que está más allá de su mente y que hasta que no termine con el condicionamiento no podrá tener acceso a ellos.


Sin esa liberación jamás descubrirá nada que esté más allá de los límites de su mente, que es el reino de las falsas ideas, las falsas creencias y las vanas ilusiones. 


Un pensamiento de su mente puede crear una idea de "Dios". Luego usted adora esa idea. O sea, pasa a adorar la "idea", no al Dios. Esa idea no es "Dios". La idea de una comida no es la comida. Una idea no quita el hambre.


El pensamiento crea "la idea", sin importar si la idea es de papel, de mármol o una abstracción. Después procede a "adorarla". No es más que pensamiento "adorándose a sí mismo".


Cuando usted se libera de la mente condicionada comienza a sentir libertad y sabiduría y cuando estos dos factores se juntan quedan abiertas las puertas a lo *atemporal*. Pasado y futuro desaparecen y descubre que lo realmente sagrado en su vida es *el momento presente*, aquí y ahora.


Eckhart Tollé

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