GRACIAS A ESOS DÍAS
Soy una mujer satisfecha. Tengo que dar infinitas gracias a mi Dios porque retrocedo en el tiempo y me doy cuenta que mi niñez fue el crisol donde se consolidó mi personalidad. Fui una niña con una gran imaginación y sensibilidad. Y gracias a que tuve tantos hermanos aprendí a ser creativa y así aprendí a soñar con un futuro mejor. Un día era médico que curaba enfermos. Otro día era ingeniero construyendo ciudades. También podía ser modista creando diseños exclusivos de moda. Otro día era una maestra autoritaria y exigente. No teníamos televisión y creo que eso propició que fuese actriz, cantante y bailarina también. Teníamos que hacer nuestros propios shows, concursos y telenovelas. Creo que nunca nos dimos cuenta cuan pobres éramos -económicamente hablando- porque teníamos todo lo que necesitábamos en nuestro pequeño universo. Y dentro de nuestras inocentes almas solo podíamos ver un futuro próspero. Cómo quisiera que todos los niños tuvieran la oportunidad de jugar, crear, reír...