Solo por hoy

 Me perdono a mi misma por irrespetarme y tener tan poca consideración conmigo misma a través de las relaciones que mantengo con quienes me rodean. La forma en que me relaciono con los demás es la forma como me relaciono conmigo misma y con Dios. 

Este dolor y sufrimiento presente aquí y ahora se lo entrego al amor del Espíritu Santo, pues es la parte de mi alma que quiero recuperar, integrar ese rincón oscuro en mí en la conciencia del Amor que soy, el Amor de Dios y llenarlo de luz. 

Sanar. 

Perdonarme a mí misma porque los otros son solo espejos que me confrontan con esos lugares velados que aun tengo ocultos en mi alma de manera totalmente inconsciente. Es una cuestión de reconocerlos a la Luz de Dios y Su Amor. A la luz de Su Misericordia.

Y duele,cómo duele! Cuesta tanto aceptar que eso que veo en el otro y que genera una respuesta negativa y violenta en mi me está siendo mostrado como una oportunidad para liberarme de lo que me atormenta, atemoriza y me hace sentir culpable y rechazado sin saber por qué. Espíritu Santo Consolador, derrama tu consuelo en mi corazón y en mi mente. 

Perdono. 

Me perdono con la Fortaleza de Dios en mí. Lleno mi corazón con el Amor de Cristo: Padre, Hijo y Espíritu Santo. 

Libero a mis hermanos, a todos esos espejos que me van señalando el camino de la salvación, me muestran que aún hay partes en mí en las que debo permitir que entre la luz. Los libero y me libero de estas cadenas que me esclavizan a la oscuridad del sufrimiento y el temor. 

El Hijo de Dios es Uno. Y está a salvo.

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