El Problema

 "El problema" es un resentimiento que no quiero perdonar. Es un resentimiento que me oculto que no quiero reconocer, que no me permito a mí misma reconocer.

Espíritu Santo irradia tu luz en mi mente y que yo pueda ver esto claramente para sanar mi ser completamente.

Invito al milagro cuando perdono la causa del resentimiento, cuando perdono a esa persona que me empeño en ver como opuesta, contraria a mí, una amenaza para mí o enemiga la cual para mi modo de ver las cosas es la que hace todo  mal, o no hace nada para mejorar o colaborar, es esa persona a la que yo juzgué y condené de todos los errores, contratiempos y pecados, sin saber que era a mí misma a quien castigada.

Cada juicio que sale de mí procede de mi corazón, y, si sale de mí, esa oscuridad es mía y soy yo quien también necesita el perdón.

Ahora observo el procedimiento de mi mente egoica, el juicio que sale de mí con toda la fuerza de mis emociones es mi juicio personal (Ya me juzgué y condené a mí misma), sólo que lo proyecto hacia afuera bien lejos de mí persona para que no se sospeche que tengo alguna relación con eso que señalo... Yo soy la Causa. Yo soy la fuente de ese pensamiento, es decir, resentimiento o condena. 

Padre, dame luz. 

Que cada vez que surja un juicio o condena yo sea capaz de ver que lo que sale de mi boca forma parte de mí, si yo lo veo como sombra o pecado de alguien mas, yo pueda dar gracias porque me hace de espejo para liberar mi propia oscuridad y mis culpas quizás inconscientes, pues esta persona me guía hacia mi luz.

Lo que yo identifico como malo, lo critico, lo juzgo o condeno, sale de mí y entonces es mío.

Lo siento hermano, perdóname, te amo. Gracias!

100% responsabilidad quiere decir que si me molesta, irrita, duele, entristece, fastidia, atemoriza, aflige, deprime, o avergüenza es a mí misma a quien debo perdonar.

Hay que ser muy sinceros, se requiere honestidad, congruencia, integridad y valentía.

Si se puede!

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